martes, 27 de noviembre de 2012

Fresón


DESCRIPCIÓN
El fresón es considerado un tipo de fresa de mayor tamaño, con forma de corazón y de color rojo vivo cuando está maduro. Resulta muy sabroso y asequible económicamente.
Las plantas, usualmente obtenidas de invernáculos, se plantan en agujeros hechos en el momento. Las ramas se arrancan de las plantas al aparecer, para dejarles a las plantas más energía hacia el desarrollo de la fruta.

PROCEDENCIA Y CULTIVO
La campaña a nivel nacional abarca fundamentalmente los meses de febrero a mayo, aunque es en los meses de abril y mayo cuando son más sabrosos y dulces.
Los valores óptimos para una fructificación adecuada se sitúan en torno a los 10-13ºC. Como temperatura nocturna  y 18-22ºC diurna. Temperaturas por debajo de 12 ºC durante el crecimiento del fruto dan lugar a frutos deformados por frío, en tanto que un tiempo muy caluroso puede originar una maduración y coloración del fruto muy rápida, lo cual le impide adquirir un tamaño adecuado. No obstante, el fresón necesita acumular una serie de horas frío, con temperaturas por debajo de 7ºC, para dar una vegetación y fructificación abundante.
Se dan en la zona sur de Huelva unas condiciones de suelo, clima, así como la disponibilidad de agua de buena calidad, que han provocado una gran expansión de dicho cultivo. Este proceso ha ido acompañado asimismo de un nivel de tecnicidad elevado, estructuras de distribución y dinamismo comercial, que han llevado a convertir a la fresón en el cultivo rey de la provincia.

CONSERVACIÓN Y PRESENTACIÓN
Deben conservarse a una temperatura de entre 2 y 4ºC, por lo que han de guardarse en la parte superior del frigorífico. Conviene conservarlos siempre dentro de las barquetas con el ‘film’ cerrado para reducir su deshidratación, manteniéndolos frescos y con todo su sabor. Se recomienda sacarlos del frigorífico al menos una hora antes de su consumo para que alcancen los 12-14ºC, temperatura a la que se manifiestan todas sus virtudes.

APLICACIONES CULINARIAS
Enteros, en rodajas o en trozos, pueden prepararse de infinidad de formas: frescos, al natural o condimentados. Los condimentos más sencillos consisten en azúcar o bien azúcar y vino, azúcar y nata... Pueden acompañarse también con helados y crema de leche montada. Intervienen también en la confección de dulces y pasteles, muy sabrosos y de buena presentación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario